Hipótesis heterodoxas

 

Ojo! Que no quiero líos y no me atrevo a aventurar tesis en contra del “mainstream”, del paradigma vigente, de la opinión generalizada. No sólo porque me revientan quienes se creen en posesión de la verdad (ya sean herejes o apóstoles) sino porque temo las consecuencias de mis enunciados heréticos. O sea como ustedes. De ahí que a lo que sigue lo bautice de “hipótesis”, propuestas provisionales, conjeturas sujetas a confirmación; eso sí, no exentas de cierto raciocinio y observaciones parciales. Son heterodoxas porque quedan al margen de dogmas oficiales de amplia credibilidad, y esa transgresión de lo políticamente correcto y del fundamentalismo científico puede conducir directamente a cualquiera de las hogueras que la sociedad bien pensante tiene “ad hoc” instaladas. Al grano. Para ir haciendo boca propongo que se valoren los efectos finales de la reciente “cumbre turística” sin duda un éxito de “crítica y público” con tintes berlangianos que por lo visto “nos ha puesto en el mapa” (a nosotros, ¡oh gran Sevilla!, Roma triunfante en ánimo y nobleza!). Que se haga un seguimiento de lo dicho y de lo que se haga finalmente y que, ya de paso, se arreglen los destrozados pavimentos, se mejore el tráfico y el transporte público, se construya de una vez alguna línea más del metro, se mejore la situación de los barrios marginales, y se salve de la quiebra a la mejor orquesta sinfónica de España. Otra de las hipótesis disolventes que propongo se refiere a la relación entre formación y empleo, aunque ya demógrafos cualificados han identificado los efectos limitados de esa relación. El exceso de formación sin creación de empleo sólo adelanta a los mejores en la cola del paro sin reducirla, e incrementa la fuga de “cerebros” hacia donde encuentran trabajo.

De forma colateral, se podría contrastar cómo es posible que coexistan altas tasas de paro, con tantos puestos de trabajo sin cubrir, con una pujante economía sumergida y con miles de inmigrantes temporales de ambos sexos trabajando. ¿Se trata de algo friccional, coyuntural o estructural (que diría un tecnócrata)? Pero sobre todo con el fin de contrastar las políticas de fomento del empleo, no sea que se trate de una cuestión idiosincrática ligada a los efectos secundarios de un estado de bienestar mal administrado. No me resigno a postular la hipótesis heterodoxa de que la España vacía, tan tópica e histórica, pueda ser un problema sólo para unos pocos, resoluble con recursos e inteligencia, pero una oportunidad global en un mundo en peligro malthusiano. Por suerte o voluntad, en Andalucía no hay tantas “laponias” y sí un sistema de ciudades razonablemente equilibrado. Finalmente sugiero que el déficit de los individuos, las familias y los estados, no nace del lado de los ingresos sino de los gastos improductivos, y en mi descargo de heterodoxo reconciliable confieso que lo de Obama de tapeo me pareció muy bien.

 

 

Manuel Ángel Martín López

@eneltejado

HIPH

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