Dad por sentado y por hecho que estamos convencidos de que sois inocentes, que llegáis limpios de polvo y paja, que nunca antes estuvisteis en el pasado, que todo mal presente es heredado de aquellos que por torpeza y mala fe no quisieron resolver los problemas y hacer un mundo mejor. Dadnos por convencidos de que la subida del petróleo es culpa de Aznar y el escandaloso precio de la vivienda producto de una conspiración entre especuladores y elementos reaccionarios. No insistáis que ya reconocemos como verdad de la buena que son los eucaliptos, el PP y Franco quienes queman los bosques, o en último caso pirómanos animados por bajos instintos o ilícitos intereses económicos. “Ellos”, los de antes, son los responsables del “inexorable empobrecimiento” económico que hacéis bien en anunciarnos, pues ellos hicieron los inoportunos astilleros, los embalses destructores del medio ambiente, los trasvases faraónicos, los “polos” industriales infractores – desde Huelva a Tarragona- del protocolo de Kioto, la caduca minería del carbón, las descabelladas plantaciones de algodón y olivos, el detestable y periclitado desarrollo del turismo de sol y playa. ¿Quién no reconocería a los culpables de esa historia lamentable en la que vosotros, limpios de corazón, nunca estuvisteis, en la que nunca gobernasteis?
Deslumbrados por la evidencia y garantizada nuestra fe os pedimos a unos y otros que no gastéis más dinero y esfuerzos en convencernos de quiénes son lo malos, y eso que llamáis la “ciudadanía” os preguntamos a los que gobernáis en este septiembre de 2004 ¿qué vais a hacer? Qué vais a hacer con la emigración, con la marginalidad, con la decadencia industrial, con los desequilibrios territoriales, con la Universidad, con la insolidaridad regional, con nuestros campos abandonados y nuestras ciudades dislocadas, con la dependencia energética y con el retraso tecnológico. Y en Andalucía queremos preguntar por los astilleros y el campo, por la lentísima convergencia con España y Europa, por la penuria de infraestructuras y los déficits de agua y saneamiento. Ya sabemos, la ciudadanía, que hay asuntos que son responsabilidad de todos, pero es que vosotros sois los especialistas en intervenir y dirigir la sociedad, los que os apuntáis los tantos y los que vivís de esto. Y no basta con que digáis que vais a arreglarlo todo y nos abruméis con grandes planes, fantasías varias y normas jurídicas que se quedan en papel mojado. Queremos conocer qué medidas realistas se proponen, con qué recursos y en qué plazos, y os agradeceríamos que dierais de baja las irrealizables y cesarais a quienes han hecho del incumplimiento una profesión.

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